Mostrando entradas con la etiqueta zapatillas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta zapatillas. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de mayo de 2008

Zapatillas


Cuando las vi por primera vez estaban medio escondidas,
en un mostrador repleto de baratijas,
pidiendo a gritos un poco de atención,
entre guirnaldas, polvo púrpura y otros adornos para árboles huérfanos,
o rellanos necesitados de luz.

Estaban allí, justo tras un Buda que explicaba con sus manos
el misterio del Universo,
anunciándose, aquí, aquí…


Eran dos y tenían la piel aterciopelada,
con arañazos dorados,
y un corazón bajo la piel solícito de un acompañante…

Y entonces parece que me hablan:
Llévanos contigo, aunque no sean los tuyos los pasos a seguir,
porque seguro que serán de alguien al que adoras,
y desde ahora nosotras también le adoraremos,
que ya sabemos de tu habilidad para meterte en sus sueños….

Queremos pisar el suelo que pisas,
queremos sombrearte,
picotearte, o mejor,
acompañarte en sus sueños,
que serán los tuyos,
por si se pegan,
por si de pronto podemos vivirlos contigo.

Decido entonces que se vienen conmigo,
con su púrpura y rojo, de paseíllo, pero son para ti…

Así que ya sabes, aquí las tienes,
son tus zapatillas, o un visado de mi corazón…
o un lado de mi alfombra voladora reservado,
o cualquiera de mis hombros, para que te apoyes y me apoyes,
y volemos en ala delta.

Son tuyas,
para lo que quieras…
En mi casa no tengo llaves,
pero sí unas zapatillas esperándore a la entrada….
las tuyas.
Bookmark and Share